Los 5 principios que definen el espíritu Lean Startup

Los 5 principios que definen el espíritu Lean Startup

El método Lean Startup ha sido adoptado de forma mayoritaria por los emprendedores a la hora de concebir, crear y lanzar nuevos productos al mercado. Se trata de una evolución de la metodología lean manufacturing utilizada en la producción industrial (el caso más conocido es el del fabricante de coches Toyota), especialmente adaptada a la realidad de las startups.

Este método, definido y explicado por Eric Ries en su libro The Lean Startup, se articula en torno a cinco principios básicos:

 

 

Los emprendedores están por todas partes

Emprendedor es cualquier persona que trabaja en el ámbito de una startup, definida como la institución diseñada para crear productos o servicios en un ambiente de gran incertidumbre.

Atendiendo a esta definición, podemos encontrar emprendedores en entornos muy diferentes más allá del paradigmático garaje de Silicon Valley. Pueden estar liderando un proyecto en solitario o formar parte de la plantilla de una empresa, sea esta grande o pequeña, operando en el sector privado o en el público.

Emprendimiento tiene que ver con gestión

Una startup es una organización. Y, como tal, puede gestionarse. Sin embargo, esa gestión no puede llevarse a cabo con los mecanismos que se han venido utilizando tradicionalmente en las empresas y que se enseñan en las escuelas de negocio dentro de programas MBA.

La gestión de startups requiere nuevos métodos y herramientas especialmente adaptados para sortear la mayor problemática a la que se enfrentan las startups, que no es otra que la gran incertidumbre que las rodea.

Aprendizaje validado

Las startups no existen para hacer dinero, sino que su misión principal pasa por construir modelos de negocio que sean sostenibles en el tiempo.

En base a ello, resulta sencillo comprender por qué el aprendizaje continuo es un componente esencial del ADN de toda startup. Pero no hablamos de un aprendizaje cualquiera, sino de un aprendizaje validado, de un aprendizaje adquirido en base a la realización de experimentos frecuentes orientados a testar cada una de las hipótesis que sustentan el modelo de negocio y la visión del emprendedor.

Construir – medir – aprender

Este ciclo es la base de cualquier startup. A partir de la idea inicial, se construye un producto y se pone a disposición de los usuarios para testarlo. Durante este testeo, el emprendedor debe medir la reacción de los usuarios ante su producto y extraer un aprendizaje que le permita decidir si tiene que perseverar en su apuesta o, por el contrario, modificar alguno de los atributos que definen su idea inicial.

Este ciclo se debe repetir una y otra vez de forma rápida, tratando de conseguir el mayor aprendizaje posible con el menor consumo de recursos.

Contabilidad de la innovación

Sin embargo, este proceso de iteración sólo tiene sentido si las startups son capaces de medir su grado de avance hacia su objetivo final. Para ello necesitarán, además, una unidad de medida adaptada a un entorno de alta incertidumbre.

Para facilitar la vida al emprendedor en este proceso, se ha definido la contabilidad de la innovación, que permite medir de forma objetiva si está avanzando en su proceso de aprender a desarrollar un modelo de negocio sostenible.

 

Los principios de Lean Startup persiguen un claro objetivo: eliminar todo aquello que se puede considerar superfluo porque no aporta nada de valor al usuario final. De esta forma, suponen una gran ayuda para los emprendedores de cara a conseguir los mejores resultados empleando los mínimos recursos, escasos siempre durante las primeras etapas del emprendimiento.

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