Formación

  Hay quien cree que dirigir una startup no tiene nada que ver con la gestión empresarial. Que basta con tener una idea creativa y genial, juntar un equipo sobresaliente y perseverar una y otra vez para convertir su juguete en un futuro unicornio. Podemos estar de acuerdo en que estos ingredientes son necesarios. Sin duda. Pero también estamos seguros de que no son suficientes. ¿Por qué, si no, ha habido tantas y tantas startups que han fracasado pese a tener ideas fantásticas y estar dirigidas por auténticos genios? Quizás la gestión juegue un papel relevante… Según Eric Ries, conducir una startup tiene mucho que ver con establecer la forma de hacer las cosas y para conseguir el éxito es necesario seguir el proceso correcto. Bajo estas premisas, el emprendimiento puede describirse en términos de gestión empresarial. En esta misma línea se expresa Steve Blank, una de las grandes personalidades del mundo del emprendimiento. E incluso va un poco más lejos al asegurar que las técnicas que tradicionalmente se han enseñado y aprendido en los MBA no valen para dirigir startups. Tradicionalmente, los MBA se han diseñado para proporcionar herramientas útiles para ejecutivos y administradores de cara a gestionar compañías establecidas. Hablamos de cosas como contabilidad, finanzas, estrategia, operaciones, liderazgo, comportamiento organizacional o recursos humanos. Estas herramientas, sin embargo, no resultan útiles para empezar y hacer crecer nuevos negocios, puesto que no funcionan bien en los entornos de gran incertidumbre en los que se desenvuelven las startups al menos durante los primeros años. Dicho esto, ¿es posible aprender a gestionar una startup? La realidad es que sí se puede. Pero exige redefinir los principios en los que se sustenta la gestión empresarial y definir nuevas herramientas aplicadas a áreas como la estrategia y los procesos, tal y como sugiere Steve Blank.   La clave de la estrategia de las startups está en la búsqueda, no en la ejecución

¿Qué proponen los candidatos electorales del 20D a las pymes y los emprendedores? Aunque en los discursos se habla en general de facilitar su actividad, hemos analizado las propuestas concretas de los programas de las seis formaciones políticas de mayor alcance relacionadas con la formación en emprendimiento y el acceso...

Tener una actitud emprendedora te ayuda a levantarte frente a los fracasos y a saber afrontar retos venideros. Sin embargo, todavía son muy pocos los que salen de su zona de confort para iniciar una actividad considerada “de riesgo” como es emprender. En los últimos tiempos se han abierto muchos debates respecto a la conveniencia de hacer del emprendimiento una enseñanza obligatoria en los colegios y universidades. La realidad es que en el sistema educativo español se alaba el éxito, se penaliza el fracaso y se coarta la creatividad. Por este motivo, y teniendo en cuenta el giro que está dando el mercado laboral en los últimos años, se hace cada vez más necesario inculcar desde niños los valores del emprendimiento. Ello fomentaría la creatividad y ayudaría a que desarrollar ideas, comunicarlas e intentar hacerlas realidad fuera una práctica común.

¿Quién no aprobaría un examen de ciencias sociales de segundo de primaria? Pero, ¿y si el examen fuera en chino? Resultaría imposible ¿verdad? Pues esto es lo que le pasa a más personas de las que creemos cuando se habla de emprendimiento: plan de negocio, rondas de financiación, métricas, equity, etc. son términos que se utilizan de manera habitual pero que no tienen por qué ser conocidos por todo el mundo.

Te ciega la ilusión, la convicción de que una gran idea puede cambiar el mundo…¡y también tu vida! Pero las cosas no son tan fáciles: lagunas legales, mala elección de socios y equipo… En el mundo global en el que vivimos hay muchas ideas que se desarrollan en paralelo, pero sólo las mejores consiguen triunfar. Por este motivo te sugerimos cinco claves que debes tener en cuenta antes de emprender.